Qué mirar detalladamente al comprar un auto usado

Adquirir un vehículo usado es una excelente decisión financiera si se realiza con cautela y método, pero puede convertirse en un dolor de cabeza económico si se pasan por alto detalles estructurales o mecánicos ocultos. Antes de cerrar cualquier trato comercial o entregar una seña, es fundamental realizar una inspección exhaustiva dividida en tres pilares: carrocería, mecánica y documentación.

1. Inspección de chapa, pintura y estructura

Lo primero que debe evaluarse es la simetría de las puertas, capot y baúl, junto con el estado de los largueros y parantes estructurales. Un choque mal reparado deja marcas evidentes en los selladores de fábrica y diferencias en el tono de la pintura. Utilizar un medidor de espesor de pintura portátil puede revelar masilla oculta por reparaciones de siniestros pasados.

2. Verificación mecánica y prueba de manejo

Al encender el motor en frío, hay que prestar atención a ruidos extraños en los botadores o tensor de la cadena/correa, y verificar que no emita humo azulado por el escape (síntoma de desgaste de aros). Durante la prueba de manejo, el vehículo debe marchar en línea recta al soltar el volante, los cambios deben entrar con suavidad y el sistema de frenos no debe presentar vibraciones anormales en el pedal.

3. Estado legal y documentación

Finalmente, nunca debe entregarse dinero sin solicitar previamente el informe de dominio histórico y verificar que el número de chasis y motor coincidan exactamente con la cédula verde y el título de propiedad, libre de multas o deudas de patentes pendientes.