El mercado automotor en Argentina posee una característica única: gran parte de sus operaciones de compraventa de vehículos seminuevos y usados cotiza formal o informalmente en dólares estadounidenses. Ante las restricciones cambiarias y la fluctuación de las cotizaciones financieras, el dólar MEP (Mercado Electrónico de Pagos) se ha consolidado como el termómetro oficial y legal de referencia para fijar precios reales de intercambio.
Los vehículos funcionan históricamente en el país como un refugio de valor contra la inflación y la devaluación de la moneda local. Al estar atados a costos de reposición de autopartes importadas y valores internacionales de ensamblaje, las agencias y particulares necesitan expresar sus unidades en moneda extranjera para no descapitalizarse al momento de reponer stock en el salón de ventas.
Cuando un comprador se acerca a una concesionaria, la tasación suele realizarse en dólares billete o su equivalente calculado al tipo de cambio MEP del día. Esto permite flexibilidad operativa, garantizando que el dinero recaudado mantenga su poder adquisitivo real frente al costo de vida y los vaivenes macroeconómicos de la plaza local.